Jornadas en Rosario

¡Bueno!
Todo salió bien en las Jornadas y pude, no sólo exponer lo mío, sino también escuchar otras exposiciones muy interesantes.
Este es un artículo que escribió una compañera mía sobre el evento.
Y a continuación dejo el abstract de mi trabajo, en cuanto tenga el link de la publicación digital, lo voy a dejar también.

A flor de piel: El tatuaje a principios del siglo XXI
La práctica del tatuaje ha acompañado al hombre desde antes que la escritura. En el siglo XV, los artesanos se identificaban tatuándose un dibujo de su herramienta de trabajo; los Maoríes de Nueva Zelanda utilizaban el tatuaje para asustar en batalla, y reproducían el dibujo tatuado como forma de identificación personal. La evidencia más antigua de la práctica de los tatuajes es “la momia de Similaun”, hallada dentro de un glaciar a principios de los ’90. Estudios científicos revelaron que el cuerpo pertenecía a un cazador que vivió en el período Neolítico de la historia - hace más de cinco mil años. Tenía tatuadas líneas y puntos en su rodilla izquierda y espalda.
Si bien cada sociedad adoptó la práctica del tatuaje, su significado varió como un modo de expresión de los reconocimientos de las identificaciones y diferencias en relación a valoraciones sociales. Según cifras de la Asociación de Tatuadores y Afines de la República Argentina, en Buenos Aires la demanda de tatuajes creció un 500% en los últimos cinco años, lo cual indica que por cada persona que decidía marcar su piel en la década de los noventa, cinco lo hacen hoy.La siguiente investigación recoge variantes que se han desarrollado a través del tiempo y a lo largo de la geografía, en una evolución dinámica y heterogénea. Luego, a través del estudio de casos recogidos en el otoño de 2008 en Buenos Aires, se propone demostrar cómo todas estas variantes confluyen en el tatuaje de principios del siglo XXI, dando cuenta de un paradigma de cruces territoriales y culturales que caracteriza nuestro tiempo.

0 comentarios:

Publicar un comentario