Rescatando al felino Salinger o cómo criar una gatita huérfana

El martes 25 de octubre parecía otro día fresco de primavera. Mi plan era trabajar, ir a Pilates y volver a casa a disfrutar el tiempo libre / comer / dormir. PERO NO.
A media mañana, inocentemente, una compañera me comenta que hace 8 días una gata parió en el techo del comedor de la Universidad donde trabajo (porque ¿dónde es más cómodo dar a luz que en un techo?) y luego abandonó a los gatitos. Los chicos del comedor habáin subido con dos escaleras y descubrieron un gatito muerto y otro vivo, que ahora estaba en una caja al ras del suelo.
Y lo tuve que ir a ver.
Y me lo tuve que traer.
No era nada lindo, estaba sucio, sólo había abierto un ojo, y tenía dos modos: gritar o dormir. Pero soy hija de mi madre, y en vez de ir a Pilates fui al Veterinario de Confianza.
Guillermo (el VdeC) le tomó la temperatura y el termómetro, literalmente, no cambió la pantalla de LOW que exhibe cuando no está en contacto con nada. Me dijo entonces que estaba súper hipotérmico, que tenía baja la glucosa, y que era un "cristal rajado": cualquier cosa lo iba a romper. Ah, también me dijo que parecía nena.
Me dio esta receta de sucédaneo de leche materna:

- 1 parte de leche
- 1 parte de crema de leche
- 1 parte de huevo (mezclado, no batido)
- mucha azúcar

Había que dárselo cada dos/tres horas y cuando le expliqué que al día siguiente iba a faltar unas nueve horas por el trabajo, me dijo "Pfff, si pasa esta noche se lo va a bancar". Por supuesto que no pegué un ojo.
Llegué a casa muy preocupada y francamente, así estuve las siguientes dos o tres semanas.
A la gatita hubo que:

- Hacerle una incubadora con estufas y calefactores (lo mejor son las almohadas térmicas pero no tenía).
- Darle con una jeringa y luego mamadera esa mezcla deliciosa cada vez que pedía (sólo me despertó de madrugada unas tres o cuatro noches). Tanto ella como yo olimos a eso durante toda la experiencia.
- Limpiarla con un algodón húmedo, como si fuese la lengua de la mamá, unas dos o tres veces por día.
- Secarla luego con secador para que no tome frío.
- Estimularla para que vaya al baño, con un algodón húmedo en la cola.

Así pasaron los días: la gatita fue saliendo adelante y yo dejé de salir a la calle. No dormía porque pensaba que en cuanto cierre los ojos la gatita se iba a morir, la escuchaba maullar en la oficina y en la primera semana bajé un kilo y medio.
Tengo que darle créditos a mi familia que me escuchó cada preocupación sin hacerme notar lo desquiciada que me iba poniendo. Decidí que nunca iba a tener hijos. Tuve las manos rasgadas todos los días que duró esta rutina, porque soy alérgica a la sustancia que tienen las uñas de los gatos, Salinger aparentemente se comunicaba con las uñas, y encima tenía que lavarme las manos muy seguido... Entonces recordé que las uñas de los bebés no causan esto y me amigué con la idea de una familia propia. Pero después la gata se pasó diez horas seguidas maullando unos "Piúuuuuuuuuu" que me acuchillaban el tímpano, y era porque estaba cortando dientes, y eso sí les pasa a los bebés (y durante más tiempo!). Así que el tema de procrear sigue en duda.
Por supuesto, la gata es era mi único tema de conversación.
Eso hasta el glorioso martes 15 de noviembre, ¡que comió sola!
Hoy Salinger ya es una gata que juega todo el día. Ahora tiene tres modos: dormir, comer y treparse a las piernas :/
Lo cierto es que si bien esto lo hice de pura ignorancia (no sabía en qué me metía)y en un principio me juré nunca volver a hacerlo, la gatita hubiese muerto si yo no la llevaba a casa. Como pasa con cientos de perros y gatos abandonados en todo el mundo. Por eso, acá viene la moraleja, hay que castrar a nuestros bichos para que otros bichitos no tengan un final no feliz. Por suerte este sí es (feliz) y yo me convertí en una madre primeriza. Pero mi bebé maúlla, es peludo y tiene cuatro patas :)
PD: Por otro lado, toda esta experiencia me enseñó que la mejor forma de adelgazar es adoptar un animal con riesgo de vida.

2 comentarios:

Anako dijo...

y ese gato te va a adorar toda su vida como si fueras su madre. No hay ser mas agradecido que animal rescatado =)
Te felicito! =D

María del Mar dijo...

Gracias Anako! Aunque me quiera a nivel promedio, me alegro de tenerlo igual :)

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